domingo, septiembre 26, 2021

Dragvestiario: diez dragonas de Yucatán para el mundo

Por Yobaín Vázquez Bailón

Alarmados están los santos sabios y las mentes conservadoras de lo que hoy en día ocurre en Yucatán. De un tiempo acá empezaron a surgir criaturas de espléndidos colores, de exuberantes atuendos y cuerpos de toda índole. Dábanle por nombre drag queens, y son en todo sentido un desafío a las convenciones de las buenas consciencias y los muchos persignados. Tengo a bien presentarles a diez magníficos seres que habitan nuestra tierra con maquillaje Bissú, telas de Tafeta y zapatos de charol. No son todas las que hay, pues se reproducen sin fin. Sirva este dragvestiario para que conozcan un panorama del travestismo en este lugar tan cálido como diverso.

1 Dodi Maleanta

Criatura mitológica nacida en un bar de España. De carácter imponente, andrógino y revolucionario. Algunas veces la encuentras sin pelo y barbuda, a veces con pelo largo y negro. ¿Sus ambientes? Los bajos mundos del cabaret, la escena vogue, también se le ha visto rondando en una librería contando cuentos a les niñes. Lo maleanta no le quita lo tierna. Es multifacética, teatral y teatrera. Se dice que ella estuvo antes que ninguna otra drag en Yucatán, al menos no con ese potencial político. ¿Su enemigo natural? La homofobia. Pero ni tanto, al estar en un escenario, lo aplasta.

2 Kimmy Bomba

Le debe su nombre a un juego tradicional yucateco: kimbomba. Nació en una fiesta en Tapanco: la de sirenas y marineros. Todas la vieron llegar, imponente y oronda. Una drag en toda sus formas, en ese entonces desafiaba las convenciones travestis al dejarse la barba. ¿Cómo reconocerla? Por sus botitas blancas y su presencia divertida. Participó en el concurso digital Toma mi dinerita, y casi gana su ronda la muy osada, pero le hicieron la gatada. No crean que es toda dulzura, tiene statements políticos y también cuenta cuentos a niñes. Nunca se le ha visto explotar de ira, aunque sea bomba. Explota, sí, pero en jotería.

3 Leandra Rose

Drag migratoria, oriunda de Progreso y asentada en los Estados Unidos. Altísima, acinturada, bonita, pero tan bonita, que por eso la sacaron del concurso La más draga 2. También ha sido conductriz del programa Código drag. Regresó a su puerto para encabezar la marcha de la diversidad 2021. Ella es todo mar y arena. Su acento la delata como hija pródiga de Yucatán. Y también es hija pródiga de su padre: las redes sociales se volvieron locas porque su papá escribió una publicación apoyándola. Leandra Rose es como la flor: con tanto amor. Pero también, en un descuido, te espina.

4 Diamantina Ovárica

En su nombre lleva la descripción perfecta de su ser: brillante y con mucho ovario. Es una señora de las cuatro décadas, surgida de las tribu de los osos. ¿La han visto llegar a un evento cultural? Arranca miradas, es enorme, contradice la heteronorma, da miedo. Luego habla y descubres que es dulce y amigable. También prefiere usar barba, como rasgo atávico de su grupo osezno. Ella es guionista de programas televisivos y también condujo un programa de radio. Parece estar dispuesta a conquistarlo todo. Algunos la llaman tía. Deberíamos concordar todos en llamarla: reina.

5 Marah Cuyaa

De exótico nombre frutal. Nadie da tanto brinco viejo como ella. Gran rostro, indiscutible pescada, no teme el maquillaje verde ni mucho menos lucir como payasita en un show infantil. Quien la mire pasar se queda frío, tiene alma de modelo editorial. Se le ha visto en lugares de profana reputación: el Papis. Allí se sube a la barra para que la miren bailar, subida al tubo para que la miren volar, subida a la tarima para que la miren posar. Esa es su condición natural: los grandes vuelos, ser vista desde arriba, etérea y vaporosa.

6 Miss Raga Diamante

Los diamantes son pequeños, pero su valor excede su tamaño, su brillo puede aturdir más que el oro. Raga le hace honor a su nombre, es diamante brutal. Nacida en Tizimín, supo ponerlo en el mapa drag. Participó en La más draga 3 y fue amenaza escondida, elegancia, disciplina y trabajo arduo. Ay, casi gana la corona, si no fuera por una mareada. ¿Alguien ha vista a una drag dar vueltas en el aire? Ella lo hizo a 2, 250 m a nivel del mar. Colapsó. Quedó. Permaneció. Pero sus fans nunca, porque se le escuchó cantar afinada, se le vio bailar como pocas, ¡hizo un vestuario homenajeando a los salbutes! Lógico que su tierra natal la coronara. Queremos tanto a Raga. Ahora la podemos ver en el tour Las perras del mal.


7 La Mont


Es raro asistir al nacimiento de una drag, pero a La Mont se le conoce desde chiquita. Quizá la recuerden en aquella marcha de la diversidad pre pandemia vestida de novia, en clara protesta por la negación del congreso yucateco al matrimonio igualitario. Todavía en ese entonces no era la mujerona barbuda que es ahora, pero ya daba señales de existencia. Es de las drag más afinadas a la redonda, no por nada también ha estado en musicales. Su voz incluso sonaba en el famoso podcast La Jaula. La Mont es una drag vocal, la garganta le sirve (entre otras cosas non sanctas) para ser locutriz y cantanta. Definitivamente queremos saber todo sobre La Mont.

8 Barata

Definirla sería inútil: ser de otra galaxia, ¿reptiliana o marquesita de Nutella? Es todo eso y lo que surja. Sus grandes conceptos generalmente tienen bajos presupuestos, pero eso la hace más intergaláctica, desafiante, una rara avis que sabe sacarse provecho con materiales efímeros o de fantasías Miguelito. Al parecer también es ceramista, porque barro somos y en barro convierte sus divagaciones en seres de morfologías destrampadas. También graba y edita videos, lo que nos dice que su visión del mundo se expande a otros universos (quizá su plan sea colonizar todo el universo). Mientras unas se gastan la vida en verse bonitas, a ella solo le interesa ser Barata.

9 Irys Valion

Ella es cara: rostro brutal y vestidas que no las tiene ni Rupaula. Ella es camaleónica: puede ser una emperatriz maya y en otras veces ser un homenaje a la Veneno. Ustedes la conocen como la fotógrafa de las estrellas. Parece que se hartó de que los flashes y los reflectores se los llevaran otras personas, y decidió que ahora era su turno. El mundo drag se lo agradece. Ella es muy segura de su figura: anda entre henequenes. Pero donde más se le ve segura es en sus redes sociales. Sabe robar cámara, te posa y te sirve rostro. Fue finalista en el concurso Instadrag 2. Seguramente la veremos en más competiciones, ¿por qué? Porque lo tiene todo, bebé.

10 Mía Legría

Salida de la fábrica de sueños, es una muñequita ampona. Nada más verla puede alterar la diabetes de cualquiera: es toda dulzura, ¿su paleta de colores?, los tonos pasteles, sonrisa deslumbrante, ojos grandotes de mona china. Pero esta felicidad que transmite no ha sido gratuita, la ha tenido guardada y ahora la reparte donde quiera que camina. Mía Legría no es juguete de cualquiera, solo para quienes puedan leer las instrucciones de uso. La etiqueta menciona claramente: déjese al alcance de los jotos.

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