viernes, enero 21, 2022

El mismo silencio: la novela más personal sobre Salvador Alvarado

La primera novela escrita sobre Salvador Alvarado, a quién no se le ha dado el lugar que merece en la historia de Yucatán.

Por Nery Chi

El Mismo Silencio es una novela que, irónicamente, se anunció con mucho ruido. Fue ganadora del Premio Estatal Tiempos de Escritura 2020 y ya desde entonces se mencionaba que era una historia que giraba en torno a un personaje controversial en Yucatán: Salvador Alvarado.

 

Adolfo Calderón Sabido se aventuró a escribir esta novela corta, para lo cual le llevó cuatro años de investigación, de visitas a la hemeroteca y a la biblioteca yucatanense, de escribir y reescribir. Prácticamente su labor como escritor se mezcló con la de un historiador amateur. Todo este trabajo hace que la novela muestre los acontecimientos de Yucatán en 1915, pero de una manera en la que no pensarías que es una novela histórica.

—La gente puede interesarse por los conflictos de los personajes, el drama, y luego darse cuenta que aprendió sobre lo que pasó en ésa época. El Congreso Feminista, el ataque a la catedral, los hacendados yendo a Cuba, entre otras cosas.

 

 

 

 

Hubo momentos en los que se sentía agotado, rebasado por la información y el proceso de escritura. Adolfo narra cómo tuvo que visitar la comisaría de Ruinas de Aké para encerrarse a terminar.

—Estar acostado, únicamente en tu cabeza siguiendo las tramas, pensando “qué hubiera pasado si”, siguiendo los personajes, desayunando y comiendo con ellos, es un acto casi de locura.

Quizá esa locura sirvió para que la novela fuera narrada por varias voces, así como atosigaban a Adolfo, las perspectivas de los personajes plagan a El mismo silencio sin dar tregua al lector.

Pero volvamos a Salvador Alvarado, es una figura de bronce en la historia oficial. Parece que sabemos todo de él, y no es precisamente un personaje sexy para otros escritores que privilegian en sus historias a los próceres o villanos nacionales como Benitos Juárez o Porfirio Díaz. ¿Qué tiene Alvarado que no tengan ellos?

—Cuando nace la idea de escribir una novela es precisamente porque me parece que Salvador Alvarado es un personaje que ha contribuido mucho a la historia de Yucatán. Sin embargo, ha sido una persona a la que no se le ha dado el valor, ni se ha hecho una investigación, ni siquiera se había escrito sobre él desde el aspecto humano, cotidiano, desde la ficción. Ésta es la primera novela escrita sobre Salvador Alvarado, a quién no se le ha dado el lugar que merece en la historia de Yucatán.

 

Dentro de la historia, Adolfo narra los claroscuros de todos los personajes, incluyendo a Salvador Alvarado. Explica que suelen haber personas que exaltan al general, y otros que lo subestiman, muchas veces por el hecho de no ser yucateco. Quién lo diría, un escritor yucateco que rescata la vida de un huach.

La ambigüedad del personaje en la novela fue bien recibida tanto por los bandos a favor como en contra de Alvarado, pues no ofrece una interpretación única de la historia. El escritor menciona que todos los seres humanos son ambivalentes.

—Algo que trabajé mucho y que me ayudó en el concurso, porque el jurado lo señala, fue que la estructura funcionó muy bien. Debido a mi admiración por Alvarado, el reto era no caer en Alvarado como el bueno contra el malo.

La novela gana mucho en este sentido, porque tanto narra temas como las tiendas de raya como los cambios constitucionales que hizo Alvarado. Pero además, quien se acerque a El mismo silencio notará que cada uno de los personajes tiene un sello distintivo y no parece que todos hablan con la misma voz.

Quizá una de las cosas que más llaman la atención cuando se lee novelas históricas, es dudar hasta qué punto el escritor se vale de referencias y qué tanto deja volar la imaginación. El chismecito histórico es una herramienta que, bien llevada, hace que los personajes se vuelvan más de carne y hueso.

 

—Son cosas que a los novelistas históricos se nos permite ficcionar, porque no puedo saber de qué platicaron, por ejemplo, Salvador Alvarado y Laureana. Sabemos que se conocieron, y quizá podemos leer en unas investigaciones dónde estuvieron, y es ahí donde se me permite meter un poco de ficción a mi novela.

Para él, fue terapeútico escribir el libro en una época tan difícil. Y aunque sintió que fue liberador en cierto punto, también cree que la pandemia llegó a cambiar el juego completamente. Sin los eventos culturales que tanto le gustan, tiene que buscar la manera de promocionar su obra.

—De nada sirve tener los libros publicados si no tienen una presencia nacional. Todos en la comunidad artística y cultural tenemos que ayudarnos de alguna manera.

Aunque ya había publicado poemas y participado en varias antologías, ganar el premio lo animó a seguir el camino de la escritura, y actualmente se encuentra trabajando en dos novelas. Una sobre la mafia en Yucatán, lo que llama una clase de El Padrino en guayabera. La segunda, tratará sobre un asesinato en Tahdziú, para lo que se fue a vivir 7 meses al lugar.

El Mismo Silencio es su primera novela y ojalá haga mucho más ruido. Se encuentra a la venta en Gandhi, Péndulo, la librería de Sedeculta y la página de Nitro/Press a 150 pesos.

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