domingo, octubre 17, 2021

No es mi tirada pegar en la radio: Pablo Perro

Hace unos meses me topé con un vídeo casero en el que un chico cantaba -muy bien- una canción muy divertida con la guitarra. El sonido era algo así como folk o rock en acústico, me resultó agradable a primera vista. Semanas más tarde encontré el bandcamp de un músico llamado Pablo Perro. Resultó ser el mismo chico despeinado y de sonrisa grande que había visto cantar enérgicamente días atrás. Terminó de gustarme. Sus letras y el ritmo en particular, me convencieron de pedirle una entrevista.

Después de intentarlo varias veces, al fin coincidimos en una de las banquitas de la fuente de Santiago. Me gustaría llamar esto entrevista pero después de hablar con él creo que prefiero la palabra conversación.

Resulta que aunque toca muy bien la guitarra, empezó tocando batería y hasta hace unos tres años intentó entrar a clases para aprender formalmente, pero las clases no eran lo suyo. “Opté por salirme, traía un proyecto musical en donde tocaba bataca con un amigo. No lográbamos consolidar nada porque quizá él más que yo, traía la idea de perfeccionar las canciones, lograrlas perfectas. Frustra empezar un ciclo y jamás terminarlo”. Después de eso comenzó a aprender guitarra por su cuenta.

-¿Cuántos años tienes?, le pregunto.

-Veintiuno.

-Pensé que eras más grande.

-Es que estoy un poco jodido, son veintiuno muy largos.

Después hablamos un poco de cómo llegó al género folk. “Yo empecé con la música de los sesentas: Deep Purple, Led Zeppeling, Rolling Stones. Por mi papá, porque él tenía los viniles y eran la onda. Además topé en ese entonces con bandita a la que le gustaba AC/DC y todo eso.”

Empezó tocando blues, rock y heavy metal, cambiando de género muy seguido. Desde el death metal hasta la música experimental con influencias indie y de los 70s que comenzó a tocar en la secundaria con un amigo. “El folk me empezó a gustar en la prepa. La neta no empecé con el folk nacional sino con solistas ingleses que son súper chidos, otros de Suecia y Noruega. De grupos como The tallest man on earth, Kings of convenience, Laura Marling”. Pero cuando llegó al Folk en español le gustó mucho más. “Te identificas más con la música en tu idioma”.

-¿Es muy diferente estar en una banda a solista?

La mayoría de los artistas suspira ante esta pregunta ya sean fotógrafos, pintores o músicos pero a Pablo parece sonarle natural.

-En las bandas tienes que coordinar un chingo y creo que es útil que haya cierto nivel de compromiso pero también un pedo químico. A veces hay que mediar los gustos. Ahorita por ejemplo, me pasa mucho con el mismo amigo que intentamos retomar y no podemos. Porque yo quiero tocar un pedo de hardcore, de post-rock, oscuro, rápido y denso, y él quiere tocar algo como David Bowie, no congeniamos. Estando solo no tienes la presión de la calificación. A mí no me gusta componer y preguntar si suena bien, opto por no hacerlo porque por lo general no, bueno, más bien a veces uno puede tomar muchos comentarios y no es mi tirada pegar en la radio. No va por ahí. ¿Cómo perfecciono este pedo? ( y hace un ademán de hombre bigotudo y elitista) No va por ahí. Si mis canciones me permitieran viajar y mantenerme así por México un verano, y vender unos disquitos, a toda madre; pero no, realmente es por gusto y a veces hasta por necesidad, para sacarlo.

– ¿Cuándo comenzaste como Pablo Perro?

-Empecé por estas fechas del año pasado, sólo con la idea. Me entró la idea de que tenía que armar un proyecto mío, de solista y ya medio sabía tocar guitarra. Siempre me gustó cantar un chingo, en mi casa siempre han cantado y me late cantar. De repente un día escribí una letra, ya había estado cocinando la idea y me gustó, al final no la incluí porque pasaron los meses y dije nel, nel.

Su estancia en San Cristóbal durante un verano fue muy importante en su decisión por comenzar algo con lo que tenía. “Estuve separado de todo lo de aquí, y estaba rodeado de gente que está haciéndolo: componen rolas, las graban, hacen stickers, sus discos de cartón y tocan en bares. Eso me inspiró un chingo”. Por ejemplo, pláticas con un par de chicas argentinas que se llaman Las PanSaladas que llevaban año y medio viajando y tocando en lugares diferentes. No es raro entonces cuando me dice que casi todas las canciones de su primer disco las compuso ahí. “En esas pláticas hablábamos de hasta dónde te pones el límite y hasta dónde te das chance de aceptar que escribes de una forma, tocas de una forma y se te ocurren así y no estar siempre a la vista de hacer rolas que peguen. Fue la primera vez que aprendí a dejarme: Bueno, esto es lo que tengo y me siento muy a gusto al cantarlas”. Ese agosto (del año pasado), regresó a Mérida y comenzó a hacer el disco.

– Escuché que en una de tus canciones “Solo para loas que sueñan”, usas esta nueva forma de terminación ni masculina ni femenina, ¿podrías hablarme un poco de eso?

-Esa rola específica, hoy cuando la escucho digo: ¡ay! Es una sensación muy rara escuchar tu voz ya grabada. En esa canción sí opté intencionalmente por utilizar el “ao”, solamente como para contribuir con gente que conozco. No es nada nuevo, es algo que se viene haciendo desde hace años, pero que para mí engloba una idea de que está chido que las cosas se puedan sentir de los dos lados y la compuse pensando en mí pero también pensando en bandita que conozco de aquí de Mérida que está en ese pedo de soñar nuevos mundos, cosas en las que creo también.

Y en las demás canciones, sólo hubo una a la que le modifiqué la letra bastante. Y te lo comparto: ahorita no estoy en ese momento. Quiero componer y no salen las letras, no salen las melodías. En ese momento fue algo muy especial porque me salieron, las iba escribiendo las iba tarareando, las grababa en el celular, le borraba aquí, les borraba allá. Pasaba el día siguiente y no había cambios. Salieron de forma muy natural.

-¿O sea que no te estableces tiempos definidos para sacar un disco, es así como salga?

-Pues sí era mi tirada empezar a intentar un siguiente disco, tengo algunos títulos pensados y sí me gustaría decir “en tanto tiempo voy a hacerlo”, pero no está saliendo así. Hay días en los que -está asqueroso pero es tal cual- como si vomitaras algo, simplemente te sale. Y de las rolas, algunos sí me han preguntado ¿qué pedo con esta canción? ¿en qué te andabas en esta letra? Cuando lo escribí no era porque me estuviera sucediendo algo sino que venía juntando una serie de cosas, así como si vomitaras o algo más bonito, el chiste es que lo sacas. A la hora de escribirlas sí trataba de pensar no en una situación específica sino en algo más general -en especial de sentimientos- pero no hay una situación o un nombre en específico para las canciones.

Se presentó en lugares como La Surreal de San Cristobal todavía no como Pablo Perro. Y en Mérida un par de veces en el Delorean Bar ya con su proyecto personal. Igualmente en la presentación de la revista ‘Al pie de la letra’ de su escuela, la Universidad Modelo. Y en las sesiones acústicas que organizó en diciembre Alfredo Bojórquez, en ésta última experiencia se explayó entusiasmado: “Yo no topaba a nadie más que a Alfredo, había escuchado de Luis Piedra nada más. En Sesiones en Aeroplano fueron tres días súper chidos. La primera sesión fue en un lugar que se está armando, Cuartel Estudio, lo están pensando como una galería-estudio, pero también es casa de alguien. Estuvo pocamadre”. Se expresó muy bien de los músicos que tocaron ese día, recomendó a Luis Piedra y a Vulpe Vulpes. “Era un lugar en corto, respirábamos el mismo aire, permitía interacción, y no tenías que cubrir este papel de ‘I’m the showman’. Eso no me gusta”.

La segunda fue en un parquecito de Montecristo. “Se armó una ruedita y un picnic. Para mí fue súper chido no ser sólo yo el que cantaba sino estar dentro de una lista de bandita. Que me cedan el lugar, ceder mi lugar, que canten juntos, se mezclen rolas…”. El tercero fue en “Ecocenter”, en el cual hubo algunos contratiempos pero al final salió bien. “Luis le puso al show ‘angústicos’ en vez de ‘acústicos’, creo que en eso coincidimos”.

Me comparte su preferencia por los lugares abiertos y que permitan interacción. De alguna forma muy especial, todo lo que dice encaja con su personalidad, con la manera en la que se expresa, cómo se ríe y cómo habla de lo que hace la gente que tiene a su alrededor a quienes aprecia y admira: “No soy fanático de los escenarios altos, tanto como público como músico prefiero que sea cerquita y al ras. Estando allá arriba no se me ocurre qué se supone que diga o no. Me pongo nervioso, la pierna me temblaba la primera vez, sentía la garganta como atorada. Quizás sea un poco mamón de mi parte pero cuando yo voy a las tocadas es principalmente para oír a las bandas y está implícito el cotorreo alrededor, pero a veces tocar tus rolas -que son algo especial para uno- en un lugar en donde están echando la hamburguesa, con el concepto de música de fondo, no me encanta, la neta”. Rápido me aclara que no es algo muy radical pues aprecia cuando lo invitan a tocar a lugares, sino que hay lugares que facilitan que las cosas sean más íntimas.

Próximamente

El 17 de este mes en el marco del Merida Fest viene La vida Bohème, una banda venezolana al Delorean Bar, Pablo abrirá a la banda junto con otros músicos yucatecos como Barzoo, Pervertida Niña Ácida y Los Lasgori. No es cualquier cosa, esta banda de Caracas fue nominada a dos Grammys Latinos en el 2011 y en el 2012; y el año pasado tuvieron otras dos nominaciones y ganaron “Mejor álbum Rock”.

Y una semana y media después, el 29 de enero igualmente en el Delorean Bar llega Lng/SHT un proyecto de música Hip-Hop/ Punk Rock de un músico cancunense con bastante audiencia. “Ha tocado con Joliette, No somos marineros, AVE. El chiste es que me escribió invitándome a tocar, le contesté ‘qué chido’ de cajón, pero ‘¿neta escuchaste las rolas?’ porque yo siento que no coincide aunque también está chido porque intenta quebrar la idea de que los géneros son muy independientes unos de los otros”. En este concierto además de Pablo Perro toca El astro de la rumba para abrirle a Lng/SHT.

Al final, coincidimos en que el estado tiene un chingo de músicos y estaría bien hacer algo para consolidar un poco más la escena de la música, más foros y difusión como la que hace Rockultura y Colectivo Radiación. Me sonríe ampliamente y apago la grabadora.

Aquí de nuevo el link de su Bandcamp: http://pabloperro.bandcamp.com/releases

Facebook: https://www.facebook.com/pabloperromerida?fref=ts

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