viernes, octubre 22, 2021

Migraciones LATAM: huidas, retornos y permanencias

Augusto Magaña (El Salvador), Noelia Esquivel (Costa Rica), Dánae Vílchez (Nicaragua), Alicia Pereda (México),
Julett Pineda (Venezuela), Milena Arce (El Salvador) y Johanna Osorio Herrera (Venezuela)

Un reportaje de Distintas Latitudes

Las personas en América Latina y el Caribe nos movemos. Migramos para buscar mejores condiciones de vida, para abrirnos a nuevas posibilidades: un mejor trabajo, una mejor remuneración e incluso un mejor lugar para estudiar. Pero no son las únicas razones. A veces también se migra, simplemente, para huir de la violencia; para reencontrarnos con los nuestros y, en ocasiones, para regresar a nuestro origen.

 

Este especial de Distintas Latitudes pone la lupa sobre la migración en la región, los motivos, los destinos, las posibilidades y las imposibilidades. Cuenta cómo la xenofobia nos separa, pero también como la solidaridad promueve la adaptación, la recepción. Expone los obstáculos, pero también cómo nos sobreponemos, cómo nos ayudamos. Es una mirada a los dos últimos años de migraciones en nuestro continente, dos años de los miles que tenemos desplazándonos por el mundo.

Esta investigación fue realizada por 14 integrantes de la 5ta Generación de la Red LATAM de Jóvenes Periodistas de Distintas Latitudes, como parte de un reto periodístico con el objetivo de reportear en colectivo un fenómeno regional.

Desde 2014 Distintas Latitudes impulsa la Red LATAM, una iniciativa para identificar, impulsar y conectar al nuevo talento periodístico de la región.

¿Cómo se migró en Latinoamérica en 2020?

Latinoamérica es una tierra fértil en poblaciones movedizas, una región de caminantes y navegantes temerarios que han atravesado fronteras, cordilleras, valles, mares y desiertos hasta tocar tierras prometidas, ya sea con los pies mojados o los zapatos cubiertos de polvo.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), su historia es una secuencia de flujos migratorios que van desde la migración extranjera –en su mayoría procedente de una Europa arrasada por guerras devastadoras– hasta el desplazamiento de sudamericanos hacia países desarrollados.

Datos del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD) muestran que entre 2010 y 2019 el número de inmigrantes en la región aumentó 66%. Mientras, el número de emigrantes creció apenas 26%. Estos aumentos se deben, principalmente, al reciente desplazamiento de venezolanos fuera de su país.

Sin embargo, los flujos de El Salvador, Guatemala y Honduras hacia los Estados Unidos también tuvieron una incidencia importante en dichas cifras. Solo que en estos casos, según cálculos de la ONU, apenas uno de cada cinco migrantes logra llegar a su destino. El 80% resulta detenido antes por las autoridades mexicanas o estadounidenses.

Estos números dan cuenta de que en Latinoamérica no se ha dejado ni dejará de migrar, esto a pesar de las restricciones de movilidad impuestas por los gobiernos regionales para cerrarle el paso al virus SARS-CoV-2. No obstante, la pandemia sí precarizó aún más las frágiles condiciones en las que ya migraban los latinos.

Un recuento realizado por Distintas Latitudes encontró que, debido al coronavirus, todos los países de la región cambiaron, en mayor o menor medida, sus políticas migratorias. Mientras los primeros aeropuertos abrieron sus puertas a vuelos internacionales a mediados de 2020, los pasos terrestres continuaron cerrados para los migrantes.

Estas medidas desaceleraron los éxodos masivos pero no los frenaron del todo. Miles de personas siguieron migrando impulsadas por el deterioro de la vida en sus territorios. Solo que, debido a que los gobernantes han tratado de “blindar” los puntos limítrofes de sus países, ahora la mayoría de los migrantes se desplazan por caminos irregulares.

La pandemia terminó por reforzar, además, un notable viraje en los países de destino. El “sueño americano” que tantos llegaron a alcanzar en el pasado parece ahora algo ajeno y lejano para las nuevas generaciones, que cada vez apuestan más por México.

 

Aquí puedes leer el especial completo:
https://distintaslatitudes.net/migraciones

 

Other Articles

El bordado, el arte de estar presente

Hay máquinas que hacen el trabajo de una o diez bordadoras por minuto. Eso ha desalentado al ser humano bordador, hombre o mujer. También la prisa por vivir. Queremos el factor inmediato. El bordado es tiempo presente.

Ventanas al sur: el tianguis como espacio cultural

Ventanas al Sur es un proyecto de promoción cultural que busca llevar actividades culturales a lugares que no sean en el centro de la ciudad. Lo que inició como un trabajo académico, ahora es una iniciativa en el tianguis de San Roque, ubicado en San José Tecoh, de la ciudad de Mérida, capital de Yucatán.

Lanzamiento del disco “Colors” de Plastic Dungeons.

Por Emir Barbosa  El tema con el abre el disco es una zambullida al ambiente musical del chiptune, pocas veces logra ir bien de la...