domingo, octubre 17, 2021

Decir casi lo mismo: Lenguas Maternas

Por Giovana Jaspersen

Foto: Miguel G. Durán

Una mujer mayahablante llega al hospital y se queja de dolor de Puksi’ik’al, el médico —hispanohablante— ejerce y traduce como Google y se apresura a atender su corazón. La mujer muere y con ella su dolor concentrado —en palabras de Pedro Uc— en “la casa donde nada hay y todo está, donde habita el nerviosismo, el miedo, la alegría, el coraje, el valor, la dignidad, la vergüenza, el amor, la confianza, la fe, el equilibrio y el dolor”.

El Puksi’ik’al va del pecho hasta la entraña, pasando por cada nervio y no sana desde la forma, sino en el fondo.

 

Escuché por primera vez esta historia en voz del lingüista Fidencio Briceño y servía, en la primera lección de maya yucateco, para explicar a los hispanohablantes el amasijo simbólico que encierra un término de compleja traducción e inminente relevancia sociocultural. En palabras de Umberto Eco, es el caso claro en el que Decir casi lo mismo, implica una gran cantidad de cuestiones en el casi.

El casi acaricia la diferencia entre recibir y no recibir servicios de salud; el derecho de ser mayahablante y describir el dolor en la propia lengua o morir por hacerlo.

Una mala traducción parece ser el menos grave de los escenarios, cuando hemos visto la discriminación y segregación colarse por todas partes, y cómo el plurilingüismo y la diversidad que tanto se celebra, están muy lejos de convertirse en una política de estado eficiente, equitativa y justa. A raíz del día internacional de la lengua materna, Arturo Rodríguez publicó en Proceso “Lenguas indígenas, discriminación estructural”, un panorama muy claro y escalofriante que conviene revisar:

Nuestro país tiene 68 lenguas indígenas y 364 variantes, la diversidad más amplia de América y el quinto lugar en el mundo. 107 de estas variantes están en riesgo, si queremos ver de forma clara el porvenir de esto, pensemos en las 51 lenguas en el mundo, que según D. Crystal, tienen solamente un hablante.

Y más allá de la discusión del relativismo lingüístico y de qué encierra la pérdida de una lengua, en México resulta emergente girar la mirada hacia el atropello constante de los derechos. Las 68 lenguas, con el español, son reconocidas como “oficiales”, el entrecomillado encierra el mal ejercicio de ello, pues la defensa de los derechos en los últimos años ha sido especialmente mal comprendida.

El folclorismo en torno a la diversidad en México y a su plurilingüismo es también amenaza, pues las manifestaciones culturales se convierten en botón que se activa y se apaga como la iluminación de un teatro, si bien es en cierto grado legitimación, no lo es del todo. El intríngulis es el acceso a los servicios, el uso y la producción de conocimiento. Que no se tenga que salir de sí y la lengua, para ejercer derechos.

El Día de la Lengua Materna nace en 1947 cuando se establece el idioma urdu en Pakistán como lengua nacional, siendo hablado por la minoría gobernante. Esto redujo a nada a los hablantes de bengalí, que eran la mayoría de la población. En un territorio donde eran ilegales las concentraciones públicas de más de 4 personas, el 21 de febrero del 52, estudiantes convocaron al Movimiento por la lengua. Al no poder dispersar la manifestación se abrió fuego, provocando muertes y enfrentamientos. En 1956, finalmente el gobierno “cedió” y dio carácter oficial al bengalí.

El 21 de febrero no es celebración sino reflexión y acción. Iniciativas como Whatsapp, Firefox o Wikipedia en lenguas originarias abren la comunicación; K´iintsil de La Jornada Maya; traducciones de obras clásicas —como las de Esopo— que desde hace años realizan los Amigos de las Lenguas Indígenas de Oaxaca, A.C., encabezados por el maestro Francisco Toledo, son un camino para que la información y el conocimiento tome otras voces. Todos, pasos enormes y sólidos, pero pequeños en proporción al reto y el rezago.

En 2000, la UNESCO retoma la fecha por los derechos etnolingüísticos de todos los pueblos del mundo, declarando el Día Internacional de la Lengua Materna. Recién en 2019 fue nombrado el año de las lenguas maternas y a partir de esa experiencia la ONU declaró el Decenio de las Lenguas Indígenas del 2022 al 2032.  

El ejercicio de coherencia emergente en nuestro país es la incorporación en la política pública de una iniciativa plurilingüista que responda a las necesidades que la diversidad requiere. Es urgente y no debe tomarse a la ligera, pues en nuestras lenguas y sus visiones radicamos todos.

Other Articles

Cinco K-Dramas con perspectiva de género para disfrutar sin machismo

Si alguna vez quisiste empezar el mundo de los K-Dramas y pediste recomendación a tu doramaniaco de confianza, seguro te habló del clásico de clásicos, que nos enamoró a todos en 2009, Boys Over Flowers. Pero los berrinches de Gu Jun Pyo, el personaje masculino principal, ya no son lindos cuando los miramos con las gafas violetas.

Ventanas al sur: el tianguis como espacio cultural

Ventanas al Sur es un proyecto de promoción cultural que busca llevar actividades culturales a lugares que no sean en el centro de la ciudad. Lo que inició como un trabajo académico, ahora es una iniciativa en el tianguis de San Roque, ubicado en San José Tecoh, de la ciudad de Mérida, capital de Yucatán.

Por Nadia y por todas las que faltan: La muerte no es todavía una fiesta

Por: Andrea Fajardo Fotografías de Victoria Panti Por Nadia, por Mara, por Rubén, por los 43, por todos y todas las que faltan. Nacida en la ciudad...