viernes, enero 21, 2022

4 cuentos incómodos e imperdibles

No sé qué ocurre en estos últimos meses que llegan a mí, sin buscarlos, cuentos intensos con los que me he cachado leyendo con la boca abierta. Aunque son muchos, hay unos de los que no recuerdo el nombre o el autor, así que empezaré enlistando los que tengo a la mano con apuntes en las hojas y todo, dejando para después una segunda parte más trabajada.

Portada del libro "La ciudad antes del alba" y del libro "El cuerpo remendado".
Portada del libro “La ciudad antes del alba” y del libro “El cuerpo remendado”.

La infancia de un jefe- Jean-Paul Sartre

“Me veo adorable con mi vestidito de ángel”.

Está en la colección de cuentos de “El muro”. Tenemos en alta voz los pensamientos de Lucien Fleurier y cómo su identidad se va construyendo con las frases que la gente utiliza para referirse a él o lo que esperan de él. Por otra parte, sus propias dudas sobre su existencia nos llevan por un hueco cada vez más pegajoso y oscuro. Lenin, Freud, Rimbaud, la teoría de los complejos, son algunas cosas que entran en él. Además, en el cuento hay una conexión especial con Bergère, y las impresiones de Lucien hacía él son hermosas: “encontraba adorable que Bergère fuera a la vez tan profundo y tan pequeño” o “la mano de Bergère, viva y ligera, parecía una persona”.

Sus crisis existenciales y sus experiencias como adolescentes son lo mejor, para mí, de este cuento. Y el final. El final me encanta.

Prótesis- Leonardo Garvas

Este cuento está dentro de la antología “El cuerpo remendado” de Disculpe las molestias, ediciones. Y compilado por Beatriz Patraca Dibildox. Es uno de mis favoritos porque describe de una manera intensa el momento en el que un cocainómano mira fotografías porno de su ex novia con un tipo, y en general varias situaciones que puestas en un lugar público, recibirían evasivas miradas de la gente. Sin embargo, por morbosos o hipnotizados, el lector abre más los ojos.

*De este libro también recomiendo “Chofer de putas” de Alejandro Ipatzi Pérez. ¿Dones que se excitan por meterse a la boca el muñón de una prostituta? ¿es en serio? Buenísimo.

La voz enemiga, y todos los demás cuentos de “Yo se lo dije al presidente”- Roberto López Moreno

Bien dicen que no importa tanto la historia sino cómo se cuenta. Roberto López Moreno en su primer cuento del libro “Yo se lo dije al presidente”, reconstruye una historia oculta mediante el diálogo de un ventrílocuo y su muñeco en plena calle, no sabemos si alude a un loco que no puede guardar un secreto o es mera ficción que el títere tenga un papel de humano en la historia. El caso es que el final te deja en la cara una expresión incrédula al descubrir un secreto inesperado al principio.

*Aunque fácilmente recomendaría leer todos los cuentos, destaco también La Creación de ese mismo libro.

El trabajo es sagrado- Imanol Caneyada

Es uno de los cuentos del libro “La ciudad antes del alba” del escritor español Imanol Caneyada. Se divide en dos partes, aunque es breve, y trata básicamente de un policía corrupto que valora el trabajo. “Ser un comandante de la policía judicial en esta ciudad desmembrada equivale a ser Dios. Así que soy Dios. Y como cualquier dios, una vez terminada la creación del mundo, me aburro eternidades (…) Mis feligreses viven aterrados y sus fanfarronadas poseen la medida del miedo. Algún día, uno de ellos me venderá, no por treinta monedas, sino a cambio de que su vileza supere a la mía.” Lo mejor de todo son las imágenes crudas y la atmósfera.

Other Articles

El último round: lo que el box me enseñó del amor propio

por Giovana Jaspersen Thomas Page McBee fue el primer hombre trans en pelear en el Madison Square Garden. Dejó escrito y descrito ese...

Antipunitivismo: la justicia no está en la cárcel

En palabras de la activista y abogada, Violeta Assiego, si se quiere construir la resolución de conflictos desde un frente muy distinto al de la justicia masculinizada, patriarcal y punitiva, se tiene que tomar en cuenta las voces de las mujeres y el feminismo no puede apoyar como solución emancipadora la prisión. A eso le llamó «justicia feminista».

El Lado B de la maternidad

Por Jenn Calderón Ilustración: Elo Draws Huelo a leche cortada y sudor: veneno mortífero para el apetito sexual. Fantaseo con darme un baño largo,...