Uno se mete a lugares que no cree encontrar o que confunde con una tienda de abarrotes cuando pasa por la puerta. Pero si se busca, se llega y se puede encontrar con cosas no convencionales y eso es lo que alborota los ojos a todo el mundo. Fui pues, a “Dicho Lugar” un espacio con obras de arte y esos cuadros que te revuelven el cerebro hasta dejarlo en estado de excitación.

Traficante de letras llevó hasta este recinto (además de su mesa de libros del cual pude llevarme tres libros muy buenos y abandonar a otros tres con moco de despedida y todo) a una mujer alta, de cabellos largos y una sonrisa apaciguadora:  la Dr. Melisa Rivière “Emetrece”.

Esta mujer convirtió la investigación de su doctorado en una interesante muestra de cómo la música puede servir como plataforma de código entre dos países y los medios de comunicación como un lugar para el estudio antropológico del comportamiento del hombre. Los dos países elegidos fueron Puerto Rico y Cuba. La elección es excelente porque la unión cultural entre estos países más que un puente es un prisma.  Tiene varios hilos conectores musicales históricos comenzando con el son, la salsa y por último el Hip Hop; sin embargo, existe además la diáspora migratoria hacia Estados Unidos, y es éste tercer elemento el que estrecha el uniformismo cultural curiosamente exceptuando a Estados Unidos.

El Hip Hop fue elegido como puente de código entre Puerto Rico y Cuba. “Una muy aislada y la otra íntimamente vinculada con la cuna del Hip Hop: Estados Unidos”, dice la autora. Tego Calderón (cantante de Hip Hop de Puerto Rico) y Anónimo Consejo (duo de cantantes de Hip Hop Cubano) no pueden darse la mano legalmente por las disputas políticas entre Estados Unidos y Cuba (Puerto Rico es una isla bajo el gobierno de Estados Unidos). Por lo que el estudio es en palabras de la Dr. Melisa “un desafío a las barreras políticas de los encuentros personales” creando un espacio para que se encuentren, y el espacio es el medio audiovisual, el código, el Hip Hop.

Para entender la importancia de los valores que se transmiten en esta música, tenemos que diferenciar el Hip Hop conocido “internacionalmente” como 50 cent, Calle 13 o incluso Pitbull, del Hip Hop de la isla, ajeno a la vida cosmopolita y al internet (en Cuba sólo hay “cubanet” a través de líneas telefónicas con acceso limitado), con letras más cercanas a los derechos humanos y de caracter contestatario. Nada extraño si tomamos en cuenta que el Hip Hop nació en Nueva York en la época de rebeliones antiracistas y anticlasicistas.

Parte de la investigación se hizo produciendo al rededor de 60 videoclips de cantantes de Hip Hop de estas dos islas. “Si un estudio académico no tiene un propósito útil con la comunidad que se va a estudiar, mejor que no se haga”. Entonces, el objeto de estudio pasó a ser co-colaboradores y no se estudiaba sobre el individuo sino con él.

Todos ellos podían sacarle provecho comercial al estudio a nivel internacional de forma independiente  como “propiedad intelectual”. Sin duda, una forma muy novedosa y sobre todo productiva de hacer una investigación antropológica.

El Proyecto Son Dos Alas se desarrolló en medio de la presidencia de George W. Bush cuando Estados Unidos tenía una política muy severa con Cuba. La Dr. tuvo problemas tanto con el gobierno estadounidense como con el gobierno cubano, precisamente por la hostilidad de ambos países entre ellos y porque aún siendo argentina, tenía nacionalidad estadounidense y la usaba concienzudamente para sus estudios.

Además, se topó con dificultades para desarrollar producciones audiovisuales más profesionales debido a la política de Cuba. Por ejemplo, el rapero cubano Bian Rodríguez del duo “Los Aldeanos” ganó dos veces seguidas La Batalla de los Gallos pero nunca obtuvo permiso para salir del país y participar en el concurso internacional.

De ahí se desató la polémica playera con la leyenda: Y mi Cuba dónde está de Sietenueve, rapero puertoriqueño y  jurado en este concurso en el cual “El B” no pudo participar. Pero no sólo era una frase aislada de inconformidad por no estar presente este cantante, sino también un reclamo a la cantante de Hip Hop Magia cuyo video de “Los Pelos” hizo que el rap tuviera una categoría separada del reggaeton en los Premios Lucas (algo así como los premios MTV en Cuba).

Magia, era en ese momento Coordinadora de Competencia Nacional en La Batalla de los Gallos y pieza importante que pudo haber ayduado a “El B” a participar, pero decidió no intervenir. Entonces, Sietenueve que había aparecido en uno de sus vídeos diciendo “Y mi Cuba dónde está”, retomó esta frase para demostrar que también estaba molesto con ella por no haber ayudado a un rapero a participar en una competencia internacional.

La conferencia fue una casacada de información, y una hoja nueva a mi percepción sobre el Hip Hop como lo conocía. No soy para nada fan de este tipo de música, pero el contenido y el interesantísimo contexto entre dos países de culturas parecidas que no tienen el derecho como ciudadanos de conocerse físicamente,y entontraron en el Hip Hop el lugar para  intercambiar opiniones de un mismo patrón cultural, me gustó bastante.

Melisa Rivière creó un nuevo espacio para el estudio de un comportamiento humano ampliamente contextualizado. Innovando, sí, pero también desarrollando en su investigación los primeros pasos del Hip Hop isleño con tintes aún en pro de los derechos humanos. Y así, de 2.5 personas que leen en promedio un doctorado, ya sumamos un cuarto de millón que conocen el trabajo de la doctora.