De la ponencia realizada en el marco del I Coloquio de Literatura Identidad Mexicana El Valor de Nuestros Discursos en la Biblioteca Central Manuel Cepeda Peraza de Mérida Yucatán. 

Juan José Arreola, el vendedor de sandalias, el cobrador, el maestro, el periodista, el pastor, el comediante, el panadero, el comentarista de deportes, corrector en el FONCA el dependiente, uno de los grandes ensayistas y cuentistas del siglo XX.

Nació el 21 de septiembre de 1918 en un pueblito jalisciense: Zapotlán el Grande, hoy ciudad Guzmán. Su primer acercamiento artístico fue en la ciudad de México D.F. cuando se mudó para estudiar en la Escuela Teatral de Bellas Artes.

Convivió con los autores más destacados de la época como Juan Rulfo y Antonio Alatorre con quienes fundó la revista Pan en 1944. También conoció al actor Louis Jouvet, y J.L. Barrault. Fue maestro de una generación de escritores como Vicente Leñero, José de la Colina y José Emilio Pacheco.

Publicó su primera obra en 1941, llamada “Sueño de Navidad”, en 1950 recibe una beca de la Fundación Rockefeller, y entre sus premios están el Premio del Festival Dramático del Instituto Nacional de Bellas Artes, el Premio Xavier Villarutia, el Premio Nacional de Letras, el Premio Juan Rulfo, el Alfonso Reyes, el Ramón López Velarde y el Premio Jalisco de Literatura, con su obra maestra “Confabulario”.

Su obra tiene fama de ser perfeccionista, Confabulario, es una antología ecléctica de cuentos que se modificó tres veces, siendo el último el libro “Confabulario Definitivo” el cual contiene 10 cuentos que podrían clasificarse también como descripciones, fábulas, poemas en prosa, crónicas, parábolas o narraciones sencillas.

Al igual que sus contemporáneos, Arreola queda dentro del marco de elementos mágicos y fantásticos combinados con la realidad, algunos autores no concuerdan con que siguió la corriente de realismo mágico, sin embargo, muchos de sus textos tienen componentes muy parecidos a las situaciones aparentemente inverosímiles de Gabriel García Márquez, por ejemplo La parábola del trueque,í, una de las características de la prosa de Juan José Arreola es la capacidad de hacer cualquier cosa, algo bello, como carta a un zapatero que reparó mal un zapato. La influencia no parece extraña pues los recursos que utilizaba eran novedosos pero reiterados entre los autores literarios del Boom Latinoamericano.

Confabulario fue publicado en 1952, los cuentos son breves, de una limpieza casi exacta y lenguaje muy bien cuidado, en algunos cuentos es casi científico. Raúl Chávarri en el libro “Dos cuentos de Juan José Arreola”, los describe como “mosaico de textos en el que todas las piezas se ofrecían como segmentos de un incansable rompecabezas”.

Jorge Luis Borges dijo sobre él: “Si me obligaran a cifrar a Juan José Arreola en una sola palabra que no fuera su propio nombre, esa palabra, estoy seguro sería libertad. Libertad de una ilimitada imaginación, regida por una lúcida inteligencia”.

Uno de los mayores logros de las obras de Juan José Arreola fue la representación sólida y bien estructurada del contexto social. Baby H.P. Anuncio, temática que aborda en otros cuentos como Una mujer amaestreada o parábola del trueque o Eva, ¿sarcasmo o misoginia?

¿Qué es Confabulario? Confabulario es una serie de descripciones de un hombre dando un espectáculo en medio de la calle, la mujer que se mete a un ratón en los pechos para llevárselo a su gato; un juego de agujas y camellos bíblicos combinado con un experimento químico y la preocupante salvación del alma de los ricos;la ex esposa de un hombre que cree que el amor es un cuento que sirve para entretener a las criadas y se ha encontrado con la horna de su zapato; el abandono de un hombre que centra su atención en una araña al verse solitario; la desesperación contagiosa de un viajero que quiere llegar a un lugar con T. y el guardagujas que redondea sus preguntas para devolvérselas intactas; un pintor enamorado de la belleza que con sus manos quemadas pasea por Florencia; una chica bibliotecaria que cree que el hombre es un hijo que se ha portado mal con su madre a través de toda la historia”; un tal Fulgencio con cuernos de toro en la cabeza; la biografía de Sinesio de Rodas; el joven escritor odiado que se acostó con una huérfana en el funeral de su padre; un aparato novedoso con lenguaje de infomercial que revela el imperialismo tecnológico (una de las tantas variables del imperalismo americano) que comenzaba a inundar los hogares de las familias sesenteras.

Hablar de Confabulario es hablar de la exactitud, la descripción poética, la brevedad y el trabajo meticuloso de un hombre que sabía hacer pan, solapas de libro, comentarios deportivos y textos de una voz elegante, eco de cambios y estatismos de conducta humana compilados en una perfeccionada antología de cuentos independientes entre sí.

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