Ventrílocuo se estrenó el año pasado en el Foro Alternativo Rubén Chacón con el Fondo Municipal para las Artes Escénicas, y participó en la Temporada Artística 2014. Debido a los buenos resultados, Ángel Fuentes, productor y director de la obra, y su equipo decidieron que merecía otra temporada y lo planearon, ésta vez de forma independiente en el mismo recinto teatral. 

El guión original es de Larry Tremblay, dramaturgo francocanadiense. La traducción estuvo a cargo de Boris Schoemann. La idea de montar la obra surgió desde que comenzó a estudiar. Ángel habló con ambos y durante dos años la trabajaron. El laboratorio de creación se volvió su tema de tesis.

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Fotografía de Cindy Rejón

-¿Cuál es el argumento?

-Está tratada como una comedia negra, es sobre una adolescente de 15 años, Gaby, que quiere ser escritora y superar a Cervantes, su escritor favorito. También hay una historia alternativa: ella y su entorno familiar. Sus papás quieren llevarla a un psicoanalista. En toda la obra se desarrolla el psicoanálisis del Dr. Limestone y a través de la terapia podemos ir descubriendo todos los secretos de la obra: lo surreal, lo absurdo, la creación, el erotismo, la violencia.

-¿Quiénes están detrás de la obra?

-En la parte creativa yo fungí como director y productor; Leticia Martín se encargó de la propuesta visual, el concepto escenográfico es de Paper Ennui, la música la hizo David Poot quien también es mi primo; los actores son Randia Escalante, Gina Martínez, Rafael Cerecedo, Saire Simón y Raúl López, todos son jóvenes, algunos rozan los treinta pero todavía no los cumplen.

Ángel Fuentes es egresado de la Escuela Superior de Artes de Yucatán (ESAY) en la licenciatura de teatro. “Es el entono profesional en el que me desenvuelvo”, dice. En Cedart estudió música, y tiene dos poemarios publicados.

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Fotografía de Cindy Rejón

-¿Qué opinas del público de las obras teatrales? ¿Es variado, es el mismo? ¿Hay?

-Creo que sí hay pero la cultura para generar públicos es diversa y en ocasiones variopinta. Por ejemplo, hay un público que está surgiendo, qué bueno, jóvenes que quieren ver cosas nuevas pero por ese afán de ver cosas nuevas y extrañas, avalan ciertas producciones que definitivamente no cumplen con la calidad, y se escudan bajo la línea histórica que vivimos que es la posmodernidad (aunque ya estamos saliendo de ella). Por otro lado, tenemos el público asiduo al teatro regional, y otra gente habituada a ver teatro que son la minoría. También está la última clase de espectador que no considero realmente porque son los mismos creadores. Hay buenos creadores que se convierten en buenos espectadores pero el caso es que los buenos espectadores puedan asistir a diferentes manifestaciones del teatro.

-¿Crees que el teatro o el arte en general pueda transformar a la sociedad?

-Puede incidir, como el teatro épico de Bertolt Brecht que va directamente a hacer que la gente se fije en su historia, hacia dónde se encaminan como entidad política. Creo que el arte actual puede incidir en el individuo y tendría que incidir sobretodo en el individuo, y luego en la masa. No es que no crea en la masa, todos aspiramos a un fenómeno masivo, pero gracias a la época en la que vivimos, de tubos y smartphones, cada quien configura su individualidad que carece de muchas cosas. Estamos como gordos mentales pocos saludables, tenemos muchas cosas a la mano. El teatro puede hacer reflexionar a los espectadores. Habría que pensar primero en lo poco, tocar a una o dos personas para lograr una transformación a nivel microscópico.

Además de Ventrílocuo produjo Riñón de cerdo para el desconsuelo del dramaturgo mexicano Alejandro Ricaño; después dirigió una traducción escénica de su primer libro, Melodía en tu engranaje quieto en la cual artistas de diversas disciplinas interpretaron su discurso poético; y la tercera, de tinte político, para el Festival de Teatro Sin Corte celebrado anualmente en Europa como protesta en contra de los recortes económicos a la cultura. Los derechos de trece o quince obras son liberados para que cualquier persona pueda montarlas. Ángel eligió un monólogo del argentino Marco Canale, El nacimiento de mi violencia.

-¿Cuánto tiempo van a estar en cartelera?

-Por lo pronto los primeros dos fines de semana de octubre: el 2, 3, 4, 9, 10 y 11 de octubre. Las funciones son a las 8 de la noche en el Foro Alternativo Rubén Chacón.

La entrada para el público en general es de 70 y de 50 pesos para estudiantes y con credencial de Inapam. La función es para mayores de 15 años.

-Es una obra que me ha dado muchas cosas pero que también me ha quitado otras. Pero, bueno: así es el teatro.

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Fotografía de Cindy Rejón

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